Memoria Histórica

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Banner
Memoria Histórica

"LOS NIETOS DEL FRANQUISMO `HEREDAN´ INCONSCIENTEMENTE EL SUFRIMIENTO DE SUS PADRES Y DE SUS ABUELOS

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 10
MaloBueno 

Clara Valverde le saca los colores al sistema de salud, a los gobiernos y a la sociedad en general por ignorar los problemas psicológicos de los nietos de la Guerra Civil Española.

Afirma que años de silencio y de esconder las emociones pueden generar en las siguientes generaciones inseguridad, miedo, rabia no canalizada, anorexia o toxicomanía.

"En todos los países se habla de la transmisión generacional del trauma de la violencia política menos en España".

eldiario.es / ELENA CABRERA / 29-06-2014

Homenaje en el Fuerte de San Cristóbal (Pamplona), prisión por la que pasaron cerca de 5.000 presos republicanos, en mayo de 2014 / Foto: Óscar Rodríguez

Un mes después del golpe de Estado de Pinochet, en Chile ya había organizaciones que prestaban ayuda psicológica a las víctimas de la dictadura y a sus familias. En España, la medicina recetada en altas dosis es la del silencio, para prevenir la inquietud de los hijos de aquellos que fueron atravesados por la Guerra Civil, especialmente en los vencidos pero también en los vencedores.

¿Y los nietos, los que nacieron en el tardofranquismo y la democracia y vivieron ajenos, como si nada hubiera pasado? Son los herederos de penas y dificultades no resueltas, adiestrados en el no preguntar para no remover, programados para no hurgar. Esquistados psicológicamente, bloqueados emocionalmente. Ataques de ansiedad, inseguridad, miedo, rabia no canalizada, anorexia o toxicomanía pueden leerse en clave de transmisión generacional del trauma. De hecho, se lleva haciendo así desde los años 60 en otras sociedades dañadas por violencias políticas. Salvo en España.

Clara Valverde, escritora sobre biopolítica y resistencia, presidenta de la Liga Síndrome de Fatiga Crónica, profesora de enfermería y colaboradora de eldiario.es, ha abordado en Desenterrar las palabras (Icaria, 2014) con claridad y precisión qué nos pasa, porqué nos pasa y qué deberíamos hacer para afrontarlo.

¿Cuál es el cuadro de síntomas de una persona traumatizada por las vivencias de sus abuelos durante la Guerra Civil y la Represión franquista?

 

Los nietos de la violencia política 'heredan' o 'absorben', a través de la comunicación no verbal, que tiene más fuerza que la verbal, la carga inconsciente del sufrimiento de sus padres y de sus abuelos. La situación se complica para esta generación porque la conexión con la situación original se ha perdido. Esto hace que la generación de los nietos lleve una carga en el inconsciente a la que es más difícil acceder, porque los años de silencio y de comportamientos que han servido para esconder las emociones dificultan la comprensión de las manifestaciones del trauma.

Estas manifestaciones son variadas: miedo a hablar directamente a los que están en el poder (jefes o cualquier otra figura de poder), la queja sin acción, la polarización (blanco/negro) y necesitar un enemigo común, confusión, repetición, autoritarismo, fobias, obsesiones, etc.

¿Cuál es la diferencia con la generación anterior?

Los hijos aprendieron a callar y a no saber qué hacer con las emociones de sus padres traumatizados. Pero ellos aún tenían alguna conexión a los eventos traumatizantes.

¿Cuál sería tu principal crítica al sistema de salud público respecto al tratamiento de los traumas transgeneracionales de la Guerra Civil?

Que no saben que existe la transmisión generacional. ¡Es que ni lo han mirado en Google! No se han formado a los profesionales de la salud mental en este país sobre este tema que es central a todas nuestras vidas y a nuestra salud. ¿Cómo pueden pensar que hemos pasado por un siglo XX tan violento y que no nos ha dejado secuelas?

 

LA MEMORIA DE LOS VOCES CANÓNIGA

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 4
MaloBueno 
Con fondos aportados por un sindicato noruego, la ARMH iniciará en agosto o septiembre los trabajos para exhumar los restos del guerrillero berciano Salvador.
leonoticias.com / 29-06-2014
Con fondos aportados por un sindicato noruego, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) iniciará en el mes de agosto o de septiembre los trabajos para la exhumación de los restos del guerrillero berciano Salvador Voces Canóniga, hermano de Pedro Voces Canóniga, también represaliado durante la guerra civil.

Los trabajos se realizarán en la localidad de Murias de Rao (Lugo), donde se tratará de localidzar el cuerpo de Salvador Voces Canóniga, asesinado en 1948, después de haber llevado más de diez años escapado, desde 1937. Pertenece a una “saga de guerrilleros”, cuya historia podría ver ahora el final.
 
De hecho, tal y como ha explicado el vicepresidente de la ARMH, Marco González, la voluntad es la de poder entregar los restos de Salvador Voces Canóniga a sus familiares, originarios de Cababelos, junto con los de su hermano Pedro, cuyos restos se recuperaron en 2010 en la localidad de Villavella, también en Lugo.

También se pretende retomar la prospección en la localidad leonesa de Escobar de Campos, aunque se ha de esperar a que “se recoja la cosecha” de cereal, tal y como ha señalado González. En el año 2012, un equipo estuvo durante nueve días buscando en una finca, sin resultado. “Ahora tenemos nuevos datos y ya tenemos más o menos la zona delimitada para prospectar”.

Ávila y Cádiz

Además, a mediados de mes, todavía con la fecha por concretar, la ARMH tiene previsto realizar la primera actuación en el verano. Un equipo se dirigirá a la localidad de Chaherrero (Ávila) para localizar el cuerpo de otro guerrillero, Perfecto de Dios, hermano del afamado guerrillero Camilo de Dios. Fue asesinado en 1950 en una refriega con la Guardia Civil cuando permanecía huido y se dirigía a Madrid junto con su madre. Camilo, el hermano, que aún vive, asistirá a la exhumación “si la salud se lo permite”.

La ARMH también se desplazará a una finca, conocida como El Baldío, en la localidad de Alcalá del Valle (Cádiz), a finales del verano. En ese lugar ya se ha hecho una prospección con detectores de metales. En concreto, se trata de hallar los cuerpos de una mujer y de un hombre que trabajaban en un cortijo y fueron fusilados el 17 de septiembre de 1936, junto con otras tres personas que ya han sido exhumadas.

 

EL PENAL DE BUSTARVIEJO, VESTIGIO VIVO DEL TRABAJO ESCLAVO DE LOS PRESOS REPUBLICANOS

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 4
MaloBueno 

Este destacamento penal fue uno de los nueve instalados en el tramo comprendido entre Chamartín y Garganta de los Montes para construir el ferrocarril directo de Madrid a Burgos.

Público.es / ALEJANDRO TORRÚS / 29-06-2014

'Los Barracones' donde se alojaban los presos republicanos.

Vivían apartados de la civilización. Entre peñascos y breñas, alejados de todo núcleo urbano. Eran rojos o, al menos, habían sido condenados a muerte por el régimen por "adhesión a la rebelión" aunque posteriormente esta pena sería conmutada por 30 años de cárcel por "auxilio a la rebelión" y cuando no cabía ni un preso más en las cárceles franquistas, se les ofrecía la posibilidad de redimir sus penas por trabajos forzados. Son los presos políticos del fascismo que con su mano de obra casi esclava levantaron las grandes obras públicas de las que el franquismo sacaba pecho. A mediados de los años cuarenta, había en España 121 destacamentos donde trabajaban alrededor de 16.000 presos.

El destacamento penal de Bustarviejo, una pequeña localidad del norte de Madrid, es un vestigio vivo de aquel trabajo de los presos republicanos, de un pasado de un país con problemas de memoria. Al final de un sendero de apenas un kilómetro y medio que sale de la localidad y conduce al viandante a una dehesa, se sitúa en la más absoluta soledad una estancia de piedra conocida en el lugar como Los Barracones, una estructura de planta rectangular con un patio central donde se alojaban los presos cuando no estaban trabajando. En las colinas que rodean la dehesa se situaban las cabañas y las chozas donde se alojaban las familias de los presos.

Por estas dependencias pasaron entre 1944 y 1952 una media anual de 100 presos que participaron en la obra de la línea férrea entre Madrid y Burgos construyendo dos túneles (de 395 y 248 metros), un viaducto (de 26 metros de altura, con 11 arcos de 12 metros de luz) y una estación de tren ubicada en las afueras del pueblo, a cargo de la empresa contratista Hermanos Nicolás Gómez. En total, para la construcción de esta línea férrea el régimen instaló nueve destacamentos penales en el tramo comprendido entre las localidades madrileñas de Chamartín y Garganta de los Montes.

Antonio Sin, que hoy tiene 74 años, fue uno de los niños que habitó durante "siete u ocho años" una de las cabañas para las familias de los presos. Su padre había sido enviado a Barcelona durante la Guerra Civil para cumplir con el servicio militar de la República. Una vez acabada la guerra fue condenado a muerte porque "el cacique del pueblo decía que era comunista". Poco después, su pena fue revisada y conmutada a 30 años de cárcel, que cumplió con ocho años de trabajos forzosos y seis años de reclusión en la cárcel de Barbastro.

"Mi padre no era político ni era nada, pero le tocó hacer el Servicio Militar y el cacique local lo acusó de ser comunista. Después sería condenado a muerte y después nos vinimos a vivir a Bustarviejo porque por cada día trabajado le quitaban tres de condena", recuerda para Público Antonio Sin, que no pudo conocer a su padre hasta que cumplió los cinco años. Después comenzaría a viajar hasta Bustarviejo en verano y en navidades para, finalmente, establecerse allí hasta que su padre redimió la totalidad de los 30 años.

"Mis padres nunca me hablaron de Bustarviejo ni del por qué estábamos aquí. Todo lo que sé lo he sacado yo de mi cosecha y de mis recuerdos, que están vivos. Creo que lo tenía como una especie de carga que había caído sobre él y que pretendía apartar de nosotros por todos los medios. Ni le preguntábamos, ni nos daba explicaciones", recuerda Sin.

Viaducto construido por los presos republicanos.

Tampoco Fernando Martínez y Juanita Ballesteros, un matrimonio que vivió en Bustarviejo para cumplir la condena de Martínez por escribir cartas al extranjero desmontando "las mentiras del régimen tras la II Guerra Mundial", contaban a su familia nada sobre su pasado. Santiago Martín, su sobrino, recibió la noticia de boca de su tía Juanita una vez Fernando Martínez ya había fallecido. "Siempre los invitaba a acudir a Bustarviejo, donde resido, pero nunca querían venir. Me parecía raro pero desconocía la causa", asegura Martín, cuyo tío fue condenado a trabajar en el campo como médico de presos y guardianes.

 

LA FALTA DE RECURSOS LLEVA A LA ARMH A BUSCAR AYUDA EN ARGENTINA PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 5
MaloBueno 
Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que ha actuado en más de 30 países, colaborará con España para los análisis de ADN de represaliados.
leonoticias.com / 29-06-2014

Una antropóloga de la EAAF trabaja con unos restos humanos.

A falta de recursos, colaboración internacional. El análisis del ADN de los restos de represaliados del franquismo que son exhumados es un paso tan fundamental para recuperar la memoria como el propio hallazgo de los restos. Pero también es una de las partes del proceso más costosas y, ante las dificultades por la escasez de recursos, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) se ha lanzado también a la búsqueda de colaboración internacional para lograr su objetivo último: devolver a las familias los cuerpos de quienes fueron asesinados en la guerra civil y en la posterior etapa del franquismo.

La ARMH estrechará su colaboración con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), la más prestigiosa organización no gubernamental dedicada al análisis de restos humanos en conflictos bélicos, que surgió como un grupo de trabajo para tratar de dar luz a la tragedia de la dictadura argentina. El reconocimiento a su labor ha llevado a esta organización a trabajar en otros escenarios en todo el mundo como Bosnia, Angola, Timor Oriental, Polinesia francesa, Croacia, Kurdistán Iraq, Kosovo o Sudáfrica, pero también en Chile, Guatemala o Perú.

En total, 30 países, entre ellos España, con quien ya ha realizado colaboraciones puntuales en el pasado, a través de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Ahora, se estrechará su relación con la EAAF, después de que el Gobierno haya suprimido la ayuda que cada año concedía a la ARMH en los Presupuestos Generales del Estado, merced a la Ley de la Memoria Histórica. “Este grupo de referencia mundial en la búsqueda e identificación de desaparecidos siempre han estado muy pendientes del caso español” ha señalado el vicepresidente de la ARMH, Marco González.

El caso de 'El Cesterín'

Además, el Equipo Argentino de Antropología Forense ya ha tenido experiencias que le han acercado a España, ya que el colectivo fue el encargado de la identificación de víctimas españolas durante la dictadura argentina, entre finales de los años 70 y principios de los 80 del siglo XX. El grupo está inmerso también en el caso abierto por la fiscalía argentina contra el franquismo “ofreciendo su apoyo para hace identificaciones genéticas puntuales”.

Algunas de esas colaboraciones pasadas tuvieron como resultado la identificación de Antonio González Fernández ‘El Cesterín’, cuyo cuerpo fue hallado después de que sus descendientes, ciudadanos argentinos, promovieran una maquinaria administrativa desde la Corte Suprema Argentina para comenzar los trabajos de exhumación en la localidad berciana de Villanueva de Valdueza, donde murió fusilado sin conocerse el motivo.

"Es un privilegio"

Sin embargo, Marco González ha aclarado que “no hay un convenio cerrado”, pero sí “un intercambio de ayuda en cuestiones de análisis genético”. “Para nosotros es un privilegio. Es el equipo de trabajo que más destaca en la búsqueda de desaparecidos, inmersos en este tipo de casos”, comenta el vicepresidente de la ARMH que, no obstante ha recordado que en Argentina “la búsqueda está judicializada”, no como en España, donde todavía es una “asignatura pendiente”.

 

EL TC IMPIDE RECUPERAR LOS RESTOS DE DOS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO DEL VALLE DE LOS CAÍDOS

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 4
MaloBueno 

Vuelve a inadmitir un recurso de amparo presentado, esta vez, por la familia de dos jornaleros desaparecidos en septiembre de 1936 y asesinados un mes después. El tribunal considera que "no se ha vulnerado ningún derecho fundamental".

Público.es / PATRICIA CAMPELO / 26-06-2014

El valle de los caídos en una foto de archivo- EFE

José Cansado Lamata era un jornalero de Ateca (Zaragoza), afiliado a la UGT, que desapareció tras ir a prestar declaración al ayuntamiento de su localidad, en septiembre de 1936. Fue fusilado un mes después. Su hermano Antonio, sin afiliación política, fue detenido y asesinado también en octubre de ese mismo año. Ahora, el hijo y el nieto de José reclaman recuperar los restos de sus familiares, trasladados ilegítimamente al Valle de los Caídos en los años 50, pero les acaban de cerrar la última puerta que han tratado de cruzar en la justicia española: la del Tribunal Constitucional.

El recurso de amparo presentado por Jesús Cansado Pérez (nieto) y Francisco Cansado Blesa (hijo) el pasado marzo ha sido inadmitido por el alto tribunal alegando "la manifiesta inexistencia de violación de un derecho fundamental tutelable en amparo", según la notificación a la que ha tenido acceso Público.

"Esto significa que, jurídicamente, las instancias anteriores a las que acudimos (el juzgado de San Lorenzo de El Escorial y la Audiencia Provincial de Madrid), en sus fallos no vulneran los derechos fundamentales de la Constitución, que es lo que formalmente habilita para admitir o no un caso en el Tribunal Constitucional", explica Eduardo Ranz, abogado que ha asistido a la familia.

"En el recurso de amparo se tiene que alegar la vulneración de alguno de los derechos fundamentales comprendidos en los artículos 14 a 29 de la Constitución. Nosotros alegamos la falta de tutela judicial efectiva [artículo 24.1]", aclara .

José Cansado tuvo un cargo de concejal suplente en el consistorio de Ateca tras las últimas elecciones municipales de la Segunda República. Tras la falta del edil titular, Cansado acabó ocupando su puesto. El 22 de septiembre de 1936, el alguacil del pueblo le notificó que se presentara esa misma tarde en el ayuntamiento, donde fue retenido junto a otros hombres de la localidad. Al día siguiente, se llevaron a todos en un camión hasta Calatayud, incluido Antonio, hermano mayor de José Cansado. El 30 de octubre fueron fusilados durante su traslado a Zaragoza.

Tras la inadmisión de este caso por parte del Tribunal Constitucional, la Fiscalía podría interponer recurso de súplica en el plazo de tres días. De no ser así, se archivarían las actuaciones, quedando como último recurso la elevación de la denuncia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que, desde hace años, está inadmitiendo a trámite casos similares.

Aun así, Eduardo Ranz confirma que acudirán a Estrasburgo antes de seis meses, el plazo legal marcado para mandar el caso ante el TEDH. 

 


Pág. 6 de 11

Donaciones

Síguenos

  • Facebook: Facebook
  • YouTube: Youtube
  • Twitter: Twitter
  • Google Reader: Google +
  • Flickr: Flickr

Tienda de la memoria

Mapa de la memoria


Ver Memoria en un mapa más grande

Destacado

Diez años agujereando el olvido, el silencio, la niebla con la que la dictadura quiso cubrir sus terribles crímenes, los más atroces que pueden cometer algunos seres humanos.

Diez años reapareciendo, recuperando, desolvidando. ayudando a regresar a los desaparecidos, a las desaparecidas, a los que fueron secuestrados, asesinados y abandonados.

Diez años de esfuerzos de mucha gente, de muchos lugares, de testigos que comparten su memoria para señalar cunetas, parajes, espacios en los que las fosas esconden su secreto.

Diez años para aprender, para saber, para conocer la dimensión criminal del franquismo, para entender por qué tuvieron que callar, por qué portaron hasta el presente, en silencio, la memoria que los hacía testigos de delitos atroces, que los amenazaba.